Lupercalia: rituales de purificación y fertilidad

Lupercalia es la festividad que se celebraba en la Antigua Roma por estas fechas y estaba a cargo de los Lupercii. En este ritual pagano tenía lugar el sacrificio de un macho cabrío entre otros ritos con la finalidad de purificar e invocar a la fecundidad.

El dios Luperco, protector de la naturaleza

Empezaré por el significado de esta palabra. Lupercalia es un término de origen latino. Es muy probable que derive de lupus, «lobo», aunque tanto la etimología como su significado son oscuros. Si aceptamos este origen, la teoría sostiene que hace referencia al dios Luperco.

Luperco es un antiguo dios de la mitología romana protector de los agricultores, recolectores y manadas de animales salvajes. Ayudó a la loba Luperca a cuidar de Romulus y Remus y de ello se constata que Lupercalia fuera una celebración que ayudaba a las mujeres en la fertilidad.

Inicialmente, a Luperco, se le identificó con el lobo del dios Marte (dios que entre otros atributos, simboliza la sexualidad) y después con el dios de los bosques Fauno (Faunus lupercus, Fauno Luperco) y Silvanus. Finalmente, fue asimilado al dios Pan.

Como vemos, esto es un amalgama de sexualidad, naturaleza y fecundidad con la figura del lobo y seres con apariencia caprina en todo su esplendor siendo objeto de invocación a la purificación de los campos y la procreación.

La persona que instauró las Lupercales fue Evandro, rey de los Arcadios.

Lupercalia y la fiesta del lobo

En la antigüedad se creía que el nombre Lupercalia evidenciaba alguna conexión con la antigua fiesta griega de la Lykaia arcadiana: la fiesta del lobo (en griego: λύκος, lýkos; en latín: lupus). Estas eran unas fiestas arcaicas con un rito de paso celebradas en el monte Liceo donde cobra protagonismo el canibalismo y la transformación de los participantes en hombres lobo (licantropía, el más universal de los mitos de transformación).

También tiene cierta conexión con la adoración de Lycaean Pan, que se supone que es un equivalente griego de Faunus. De hecho, en el monte Liceo también había un santuario dedicado a Pan.

Justino describe una imagen de culto del «dios de Lycaean, a quien los griegos llaman Pan y los romanos Lupercus», como desnudo, excepto por una faja de piel de cabra.

lupercalia

Las lupercales y la leyenda de Rómulo y Remo

Cuenta la leyenda que Amulio capturó a su hermano Numitor, rey de Alba Longa y mató a todos los varones del reino para usurpar el trono. También obligó a su sobrina, Rea Silvia, a hacerse sacerdotisa vestal. Las Vestales eran las sacerdotisas de la antigua Roma, consagradas a la diosa del hogar Vesta. Para formar parte de esta orden, las Vestales debían ser mujeres vírgenes y de gran belleza además de tener progenitores reconocidos. Entre otras muchas cosas tenían que mantener encendido el fuego sagrado del templo de Vesta, en el foro romano.
No se casaban ni tampoco tenían que engendrar si así lo decidían tras los 30 años que duraba su servicio como Vestales: con su voto de castidad podían atender sus estudios y rituales.

Pero Rea Silvia acababa de tener dos hijos de Marte (dios romano de la guerra) los archiconocidos hermanos Rómulo y Remo. Amulio se enteró, capturó a Rea Silvia y ordenó que sus hijos fuesen ahogados en el río Tíber pero por suerte, la loba Luperca los encontró en la ribera del río, cerca del monte Palatino y los amamantó. Pasó el tiempo y un pastor llamado Fáustulo descubrió a los hermanos bajo la Higuera Ruminal, en la entrada de la caverna Luperca. Los recogió y adoptó.

Pasaron los años y Remo fue capturado y llevado a Alba Longa. Fáustulo, el padre adoptivo, contó a Rómulo toda la historia y éste fue a la ciudad, mató a Amulio y liberó a Numitor, su abuelo. Los hermanos decidieron fundar una nueva ciudad pero hubieron discrepancias: Rómulo quería llamarla Roma y edificarla en el Palatino. Remo quería llamarla Remora y fundarla sobre el Aventino. Como resultado de esta disparidad, Rómulo mató a su propio hermano, Remo, y fundó Roma al pie de la colina palatina, donde la loba los había amamantado.

vestales lupercalia

El macho cabrío en la leyenda de Rómulo y Remo

Y una cosa que me parece bastante interesante es la presencia del macho cabrío en esta leyenda. Al parecer, antes de que tuviera lugar este fratricidio, los hermanos consultaron al oráculo de la diosa Juno y preguntaron ¿qué hacer con las mujeres romanas estériles? a lo que Juno respondió: “Madres del Lacio, que os fecunde un macho cabrío velludo”.

Los hermanos preguntaron al oráculo ¿qué hacer con las mujeres romanas estériles? a lo que Juno respondió: “Madres del Lacio, que os fecunde un macho cabrío velludo”.

¿Cuándo se celebraba Lupercalia?

Lupercalia, o las fiestas de las Lupercales se celebraban entre el 13 y el 15 de febrero y era una jornada sagrada dedicada al Dios Luperco. El nombre dado a la jornada era februatis dies que dará posteriormente nombre al mes de febrero y hace honor a los instrumentos de purificación llamados februa.

Lupercalia se relaciona con la actual celebración de San Valentín dado que tienen lugar en las mismas fechas.

Los ritos de las lupercales

Y ahora vamos con lo que a mi parecer, es lo más interesante: los rituales que se celebraban.

Sacrificio de un macho cabrío y un perro

Para estos ritos, sacrificaban un macho cabrío y un perro en la gruta del Lupanar. El sacrificio de estos animales se realizaban de la misma forma que en otros rituales: se efectuaban libaciones preliminares para proceder después a inmolarlo simbólicamente en el llamado foculus. A continuación pasaban el cuchillo sacrificial sobre el cuerpo, desde la cabeza a la cola. Originalmente se realizaba degollando a la víctima pero en el ritual clásico nos encontramos con la figura de victimarii, quienes eran los sacerdotes encargados de esta tarea.

Hígado, pulmones y corazón, entre otras partes, eran las destinadas a los dioses y se quemaban sobre el altar. La carne se consumía por el sacrificador y sus compañeros en el culto privado y por los sacerdotes en los sacrificios celebrados por cuenta del Estado.

Purificación y fecundidad

Después, vestidos con piel de cabra, iniciaban una carrera de purificación en torno al Palatino. Durante la carrera golpeaban a los transeúntes con sus correas, fabricadas también con piel de cabra. Las mujeres se exponían a los golpes con la intención de obtener el don de la fecundidad, ya que estos rituales tenían esta función además de la purificación. Es importante tener en cuenta que tanto fecundidad como purificación son propias de las ceremonias celebradas de cara a año nuevo (el año terminaba en febrero)

Mircea Eliade considera que se trata con seguridad de un complejo ritual arcaico en el que se detectan rasgos propios de una iniciación tipo Männerbund: una agrupación masculina con un sistema de lazos sociales de los antiguos pueblos germánicos. Por lo general son jóvenes varones sexualmente maduros que estaban habilitados para llevar armas a su propio culto y desempeñaban funciones sociales específicas.

Curiosidades relacionadas con Lupercalia

Y aquí, algunas cosas referentes a Lupercalia y que me han parecido interesantes:

  • En euskera, el mes de febrero se llama «otsalia» que significa algo así como «el mes del lobo».
  • La higuera es un árbol que se consideraba sagrado ya cueva donde la loba Luperca amamantó a Rómulo y Remo estaba situada bajo la sombra de la gran higuera Ruminal.

Fuentes consultadas

  • Eliade, Mircea. Historia de las creencias y las ideas religiosas II
  • Indro Montanelli. Historia de Roma
  • https://www.greelane.com/es/humanidades/historia-y-cultura/the-roman-festival-of-lupercalia-121029/
  • Wikipedia
  • Apuntes de Historia y Mitología

Posts relacionados

El gran dios Pan de Arthur Machen

 

Apoya la labor de investigación de Shamanrites y el funcionamiento de la página web haciendo un donativo en CO-FI:

donación a Shamanrites

 

 

You may also like

Leave a comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Shamanrites usa cookies propias y de análisis (100% anónimas). Puedes obtener más información el Política de cookies. ACEPTAR
Aviso de cookies